EL FANTASMA DE LA INFLACCION.-la tercera era

La inflación disminuye el poder adquisitivo,al subir los precios, el dinero vale menos y por lo tanto nos permite adquirir menos bienes y servicios, perjudicando sobre todo a los más pobres.mientras más crezca el índice de precios al consumo, se desalientan las inversiones y el ahorro debido a una incertidumbre sobre el valor del dinero.La inflación tiene virtudes para la economía como es la contribución a la disminución del endeudamiento publico y privado.La inflación prosigue imparable su escalada en estos momentos. El IPC se ha situado en el 6,7% interanual en el mes de diciembre de 2021, liderado una vez más por un incremento de los precios energéticos -electricidad, petróleo, gas...- que ya está permeando en el resto de la cesta de bienes y servicios. Desde marzo de 1992, pocos meses antes de que diese comienzo la gran crisis del Sistema Monetario Europeo -que forzó varias devaluaciones de la peseta-, para encontrar una tasa de la inflación anual tan elevada en España.Un análisis hecho por Bankinter señala que este dato de inflación es una "mala noticia, el dato está muy por encima de nuestras estimaciones -5,7%-, lo que podría mermar la capacidad de consumo real". Si la rápida expansión de la variante ómicron ya era una amenaza para la confianza del consumidor, el fuerte auge de los precios -que está superando con creces al de los salarios- podría mermar el poder adquisitivo de los españoles y lastrar la actividad económica. Segun el BCE La rápida reactivación de la economía global tras un 2020 de 'hibernación' ha generado un desequilibrio notable entre la oferta y la demanda que se ha dejado sentir en los precios de las materias primas y la escasa disponibilidad de chips semiconductores, en primera instancia. No obstante, más tarde también ha comenzado a repercutir en una extensa gama de bienes que están sufriendo importantes subidas de precios.A esto hay que sumarle los costes de una transición energética que pone el peso de la generación de electricidad en las energías renovables, cuya producción es intermitente y depende de las condiciones climáticas. Esta política ha convertido a Europa en rehén del gas natural ruso, que ha alcanzado precios históricamente altos en las últimas semanas.En 2022 se espera que las principales presiones inflacionistas -efectos de base, precios de la energía y los cuellos de botella causados por el impulso de la demanda- sean mayoritariamente de carácter transitorio, lo que moderaría la inflación en 2022",segun CaixaBank Research.Esta moderación será un proceso de desinflación, lo que no supone ni mucho menos que las subidas generales de precios se mantengan durante este año 2022. Simplemente se registrarán tasas de variación menos elevadas que las que estamos viendo en estos últimos meses.Ben May, economista de la firma Oxford Economics, explica en una nota que incluso "un cambio a un nuevo régimen con una inflación mucho más alta y más volátil es una posibilidad que no puede ignorarse.Pero en nuestra opinión, si la pandemia desencadena efectos duraderos en el proceso de generación de inflación, un resultado más plausible es una nueva era de inflación algo más alta -que la de la última década- dentro del actual régimen de metas de inflación de los bancos centrales". La propia banca central está cambiando su estrategia para dar mayor flexibilidad.El equipo de investigación de ING señala en un informe reciente que muchos de los factores que han presionado a la baja la inflación (globalización, demografía, competencia, China...) en la última década podrían empezar a desvanecerse, aunque otros se mantienen en pie (digitalización).Los economistas del banco holandés creen que en el largo plazo "la desglobalización, el proteccionismo y la regionalización de las cadenas de suministro podrían hacer subir los niveles de precios". La vuelta de los centros de producción a los países avanzados supondría un auge de los costes de producción, mientras que el proteccionismos vendrá aparejado también de mayores costes (aranceles) y de pérdidas de eficiencia.Otro factor que puede modificar el comportamiento de los precios es la transición energética.Hasta la fecha apuesta por las energías verdes y la 'criminalización' de las fósiles (petróleo, gas...) está retrasando el ciclo de inversión de las petroleras, generando un desajuste entre oferta y demanda que está conduciendo al petróleo a máximos de los últimos años.Stephen Foreman y Kiki Sondh, economistas de Oxford Economics, aseguran en una nota que aunque el vínculo histórico entre los precios de las materias primas y la inflación ha disminuido en las últimas década.Estos expertos creen que algunos minerales como el cobre, níquel, litio, estaño y cobalto, así como los combustibles fósiles como el petróleo pueden generar una mayor inflación. En el caso del cobre, es probable que el aumento de la demanda de vehículos eléctricos y la expansión de la capacidad de energía renovable aumenten significativamente la demanda.La escasez de perfiles digitales con una formación técnica (matemáticas, informatica...) o incluso de perfiles más generales (a medida que la generación del baby boom se jubila) puede crear nuevos cuellos de botella.Si este tipo de capital humano escasea, las empresas estarán dispuestas a pagar más por estos trabajadores (mayores salarios), lo que supondrá otro incremento de los costes de producción que se traducirá en precios mayores. jmgs Economista

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